Macri no es Menen y Cambiemos no es la década del 90

“Estamos encontrando un rumbo entre todos. Una economía competitiva, que además mire al mundo global en el cual vivimos, lleno de conflictos. Y rescatando la movilidad social. Si afirmamos ese rumbo se traduce luego en consenso. Si logramos un rumbo ganamos en confianza, salimos de la incertidumbre, se calma la ansiedad. Y para que la economía sea buena y funcione, para que tengamos crecimiento, también son indispensables instituciones sólidas, justicia independiente, República, ser esclavos de la ley”, señaló hoy el titular del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, Mario Negri, al exponer en Coloquio de Idea 2017.

“Hubo consenso y va a haber consenso. Por tranquilidad, por conveniencia para el oficialismo, y por convencimiento mismo: no somos dueños de la verdad, y no somos expresiones de un lobby sectorial de ningún tipo, debemos congeniar en el interés público, no estamos frente a un Estado bobo. Hemos venido a equivocarnos y a acertar. Un día este Gobierno se irá, y el triunfo será que seamos un país normal. El mayor capital del consenso no es qué me llevo, sino qué doy. Todos ganan y todos pierden. Pero deben tener mucha legitimidad”, afirmó en el marco de un panel sobre “El Congreso en la transformación de la Argentina”.

“Nosotros no estamos por una apertura indiscriminada, porque el desempleo no es el mejor remedio para curar la enfermedad. Tampoco nos vamos a salvar encerrándonos. Mauricio Macri no es Carlos Menem y Cambiemos no es la década del ´90. Eso ya pasó en la Argentina. Cambiemos no quiere que le vaya muy bien a pocos y mal a muchos, eso no es desarrollo, el desarrollo es que vayamos creciendo de manera sostenida. Macri tiene un fuerte compromiso con el desarrollo del país, un desarrollo sustentable. No queremos echar gente, ni cerrar empresas. Y la dirigencia gremial y la política deben incorporar lo que pasa en el mundo, que lo tenemos encima de la cabeza, y nos pueden aplastar si no tenemos un criterio básico de saber que nos salvamos todos o nos hundimos todos”, dijo.

“No se puede hablar de la Argentina y no hablar del mundo –continuó-, los problemas no se pueden separar y vivir mirándonos el ombligo. A la globalización no se puede ir con ingenuidad. Hay un mundo que se abre, en crisis, que no se sabe bien hacia dónde va, hay que ver Alemania, donde el nazismo sacó el 15 %. Hay un problema, una crisis”.

“El dilema en la solución de los problemas es la velocidad. Algunos economistas nos critican por el camino elegido, pero algunos de ellos ni siquiera administraron un consorcio. El campo estaba minado, y están quienes proponen explotar las minas o como un orfebre ir desactivándolas despacio. Cambiemos eligió este último camino. La ex presidenta Cristina Fernández, que está haciendo una contracumbre, esperaba que tomáramos el primero. Trabajar como un orfebre lastima poco socialmente, y hay que cuidar eso, hay que cuidar a la gente. Gradualismo significa comportamiento serio, se demora más tiempo, hay ansiedad social, pero el camino viable”, remarcó Negri, quien continuó: “Hay inflación, es el peor enemigo de los pobres, y hay que tener metas para reducirla. Hemos vivido saltando los alambrados 10 años, sin estadísticas, diciendo que había menos pobres que en Alemania. También la competitividad vino para quedarse, y el Estado tiene que poner lo suyo”.

Por último, el diputado radical enfatizó: “Cuando hablemos de reforma tributaria y reforma fiscal, hay que tener en claro que ya no hay un gobierno nacional solamente, también están provincias. Ahora hay un país. Antes había hijos y entenados. Ahora cuando termine la elección, el Presidente va a poner arriba de la mesa todo, pero van a tener que poner las provincias ingresos brutos, la Nación la plata que tiene, nadie se va a quedar con más de lo que le corresponde pero tampoco nadie se va a quedar con más de lo que no supo administrar”.

“Estamos encontrando un rumbo entre todos. Una economía competitiva, que además mire al mundo global en el cual vivimos, lleno de conflictos. Y rescatando la movilidad social. Si afirmamos ese rumbo se traduce luego en consenso. Si logramos un rumbo ganamos en confianza, salimos de la incertidumbre, se calma la ansiedad. Y para que la economía sea buena y funcione, para que tengamos crecimiento, también son indispensables instituciones sólidas, justicia independiente, República, ser esclavos de la ley”, señaló hoy el titular del interbloque Cambiemos en la Cámara de Diputados, Mario Negri, al exponer en Coloquio de Idea 2017.

“Hubo consenso y va a haber consenso. Por tranquilidad, por conveniencia para el oficialismo, y por convencimiento mismo: no somos dueños de la verdad, y no somos expresiones de un lobby sectorial de ningún tipo, debemos congeniar en el interés público, no estamos frente a un Estado bobo. Hemos venido a equivocarnos y a acertar. Un día este Gobierno se irá, y el triunfo será que seamos un país normal. El mayor capital del consenso no es qué me llevo, sino qué doy. Todos ganan y todos pierden. Pero deben tener mucha legitimidad”, afirmó en el marco de un panel sobre “El Congreso en la transformación de la Argentina”.

“Nosotros no estamos por una apertura indiscriminada, porque el desempleo no es el mejor remedio para curar la enfermedad. Tampoco nos vamos a salvar encerrándonos. Mauricio Macri no es Carlos Menem y Cambiemos no es la década del ´90. Eso ya pasó en la Argentina. Cambiemos no quiere que le vaya muy bien a pocos y mal a muchos, eso no es desarrollo, el desarrollo es que vayamos creciendo de manera sostenida. Macri tiene un fuerte compromiso con el desarrollo del país, un desarrollo sustentable. No queremos echar gente, ni cerrar empresas. Y la dirigencia gremial y la política deben incorporar lo que pasa en el mundo, que lo tenemos encima de la cabeza, y nos pueden aplastar si no tenemos un criterio básico de saber que nos salvamos todos o nos hundimos todos”, dijo.

“No se puede hablar de la Argentina y no hablar del mundo –continuó-, los problemas no se pueden separar y vivir mirándonos el ombligo. A la globalización no se puede ir con ingenuidad. Hay un mundo que se abre, en crisis, que no se sabe bien hacia dónde va, hay que ver Alemania, donde el nazismo sacó el 15 %. Hay un problema, una crisis”.

“El dilema en la solución de los problemas es la velocidad. Algunos economistas nos critican por el camino elegido, pero algunos de ellos ni siquiera administraron un consorcio. El campo estaba minado, y están quienes proponen explotar las minas o como un orfebre ir desactivándolas despacio. Cambiemos eligió este último camino. La ex presidenta Cristina Fernández, que está haciendo una contracumbre, esperaba que tomáramos el primero. Trabajar como un orfebre lastima poco socialmente, y hay que cuidar eso, hay que cuidar a la gente. Gradualismo significa comportamiento serio, se demora más tiempo, hay ansiedad social, pero el camino viable”, remarcó Negri, quien continuó: “Hay inflación, es el peor enemigo de los pobres, y hay que tener metas para reducirla. Hemos vivido saltando los alambrados 10 años, sin estadísticas, diciendo que había menos pobres que en Alemania. También la competitividad vino para quedarse, y el Estado tiene que poner lo suyo”.

Por último, el diputado radical enfatizó: “Cuando hablemos de reforma tributaria y reforma fiscal, hay que tener en claro que ya no hay un gobierno nacional solamente, también están provincias. Ahora hay un país. Antes había hijos y entenados. Ahora cuando termine la elección, el Presidente va a poner arriba de la mesa todo, pero van a tener que poner las provincias ingresos brutos, la Nación la plata que tiene, nadie se va a quedar con más de lo que le corresponde pero tampoco nadie se va a quedar con más de lo que no supo administrar”.

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