la Voz 27-09

“Se acaba la escribanía K y habrá que negociar”

Asegura que, gane quien gane, no habrá mayorías absolutas y que el próximo Congreso estará obligado al diálogo. Cree que Macri captará votos delasotistas y que se meterá en el balotaje.

Mario Negri preside el bloque de la UCR en la Cámara de Diputados e intenta ser electo por quinta vez para ocupar una banca en ese ámbito. Se jacta de haber sido, en los dos últimos años, el legislador que más habló en el recinto, y de tener asistencia perfecta.

Dice estar convencido de que el 25 de octubre se habilitará un escenario de balotaje y que, gane quien gane, el próximo Parlamento tendrá como sello distintivo la ausencia de mayorías absolutas y, consecuentemente, la necesidad de consensuar.

–A diferencia de las Paso, ahora no va a estar José Manuel de la Sota como candidato. ¿Qué expectativas tienen sobre esos votantes?

–A De la Sota algunos lo acompañaron por su condición de gobernador, aun sabiendo que no llegaba, y otros con una visión muy crítica del kirchnerismo, cosa que además, en campaña y para crecer, él incentivó fuertemente. El votante de De la Sota tiene mucha distancia con el kirchnerismo y se irá con quien lo atraiga más. Cambiemos se va a llevar la porción más grande de ese voto.

–¿No pesará más la pertenencia peronista?

–Hace cuatro años, De la Sota bajó su lista de legisladores y la entregó al kirchnerismo, pero después se agravó la relación de la Nación con la Provincia y tomó distancia. Además, él tiene muchos votos en el interior, donde la agresión nacional a los sectores de la producción no tiene color político. (Mauricio) Macri expresa mejor que nadie, para esa gente, la posibilidad de balotaje y una alternativa de cambio. Ese caudal va a convertir a Cambiemos en primera fuerza en la provincia. Desde Córdoba vamos a aportar por lo menos un punto más al acumulado nacional, que no es poco.

–Es complicado hablar de ejes legislativos cuando están en juego el poder y un modelo de país.

– Si es por proyectos legislativos, yo presenté 69. Lo distintivo de esta elección es que en el futuro Congreso, gane quien gane, no habrá mayoría absoluta. Salimos de la escribanía K y la política va a tener que tener mucha racionalidad y agudeza. Por ejemplo, el Gobierno quiere aprobar ya el Presupuesto 2016. Se han acostumbrado así por tener mayoría. Lo que viene es un escenario que pondrá a prueba a la política, la negociación.

–¿Hay forma entonces de adelantar una agenda legislativa?

–Más que de una agenda puntual, cabría hablar de una agenda de problemas con los que el Parlamento se va a encontrar. Por caso, recomponer la relación federal. Hasta ahora, los gobernadores peronistas aplaudieron o se mordieron la lengua, pero si gana Cambiemos, al otro día armarán el sindicato de gobernadores para reclamar por el federalismo que nunca defendieron. Hay que poner punto final a la guerra entre la Nación y Córdoba. Y si gana Scioli, también hay que demandárselo. Córdoba no puede cargar con la fatiga social y el desgaste que producen el atraso en infraestructura, la falta de viviendas. La gente no lo merece y no lo soporta más. Otra cuestión: no puede seguir el Consejo de la Magistratura como está. Hay que cambiar su composición, porque hoy hacen lo que quieren. También hay que hablar de reforma tributaria.

–Y desde los intereses de Córdoba ¿cuáles son sus prioridades?

–Si Macri es Presidente, el 11 de diciembre debe venir a Córdoba y abrir una instancia de regularización de relaciones y reconocimiento de derechos mutuos, en una avenida de doble mano: nosotros tenemos que salir de la Tasa Vial y recomponer lo de la Caja de Jubilaciones, pero también la Provincia debe revisar su endeudamiento. Hoy vivimos de la Tasa Vial, que es inconstitucional, y la dependencia que generamos ha sido tan grande, que si hoy se cae eso, se cae Córdoba. Hay que encontrar caminos de negociación. Lo mismo para la Caja y la deuda de Epec.

–¿Ve escenario de balo­taje?

–Estoy convencido. No es un problema de números o encuestas. El 60 por ciento o más de la gente quiere un cambio. Cada punto que tiene que trepar Scioli, es como subir al Himalaya en bicicleta. Este gobierno populista tiene una adhesión propia consolidada, pero le cuesta ir más allá de eso. Hoy tenemos no menos de un 20 a 25 por ciento de gente que define el voto en las últimas semanas.

–¿Hay chances reales de trabajo interbloque entre diputados cordobeses o quedan atados a la procedencia partidaria?

–En algunos hechos pudimos hacer cosas. Por ejemplo, cuando frenamos el proyecto que iba en contra de las yerbateras. Lo mismo pasó cuando pedí audiencia al jefe de Gabinete para reclamar el crédito a Córdoba por las inundaciones. Por la Caja también actuamos juntos, salvo el kirchnerismo. Acompañamos a la Provincia ante la Corte. El nivel de agresión del kirchnerismo al federalismo ha sido tan grande, que vamos a tener que estar juntos a la fuerza.

–En lo personal, ¿qué proyecto considera prioritario?

– La nueva ley de coparticipación no se pudo sacar porque debe haber unanimidad. Eso dejó campo orégano para que la Nación se quede cada vez con más recursos. Hay que buscar al menos un camino intermedio o mecanismo que permita concertar una nueva distribución.

La renuncia de Juez y la actitud de Mestre y Aguad

 Hasta donde sé, Juez se comprometió públicamente a hacer campaña para la candidatura presidencial de Macri, así que no tengo por qué pensar que no vaya a apoyar.

–En Cambiemos ¿cómo impacta que no esté Luis Juez como candidato a senador y sus disputas con Ramón Mestre?

–Creo que eso ya está superado, después de la elección municipal de Córdoba. Hasta donde sé, Juez se comprometió públicamente a hacer campaña para la candidatura presidencial de Macri, así que no tengo por qué pensar que no vaya a apoyar.

– ¿No confunde a la gente que después de haberse enfrentado con Mestre a nivel local, ahora ambos vuelvan a coincidir en Cambiemos para la campaña nacional?

– Hasta ahora no se ha visto eso. En Córdoba venimos con un ciclo de elecciones casi semanales, donde todo va muy mezclado. De campaña real, discutiendo sobre el país, no vamos a tener más de 20 días. La gente segmenta bien lo que es local de lo que es nacional, cuando son cargos ejecutivos. Fíjese que, por ejemplo, la UCR ganó después de muchos años a nivel municipal en las ciudades de Bell Ville y Laboulaye.

– ¿Sus correligionarios Oscar Aguad y Mestre se involucran en la campaña?

–Sí, todo el mundo lo está haciendo. No tengo por qué pensar lo contrario. Aunque todavía pasó poco tiempo desde la elección municipal, a Mestre lo veo muy comprometido con la campaña.

Fuente: La Voz
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