Los esfuerzos del Gobierno provincial por tratar de deslindar su responsabilidad chocan con lo incontrastable de los datos oficiales.

Córdoba es una de las provincias con mayor pobreza e indigencia, la que ejerce la mayor presión impositiva sobre sus ciudadanos y la que presta los servicios públicos más caros del país. Eso es una verdad irrefutable.

Muy lejos quedaron aquellas consignas de “la rebaja del 30% de los impuestos” y de que “Córdoba mejora cualquier oferta”.

El Gobierno de la Provincia intenta presentar esa lamentable realidad como responsabilidad del Gobierno nacional, pero no es así. Hay que decir la verdad y poner las responsabilidades donde corresponde.

A la pobreza y la indigencia –ya con características estructurales– se suman aumentos impositivos que han causado una verdadera conmoción en los contribuyentes, sobre todo en Ingresos Brutos, Sellos e Inmobiliario y, más recientemente, en el valor de los peajes y en el precio de la energía eléctrica.
Respecto de este último, los esfuerzos del Gobierno provincial por tratar de deslindar su responsabilidad chocan con lo incontrastable de los datos oficiales, incluso de la propia Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec). El costo de generación, que sí es decidido por la Nación, a diferencia de lo que ocurría con el gobierno anterior, hoy es el mismo para todas las provincias.

Si hay diferencias entre lo que cada una les cobra a sus clientes, es porque las distribuidoras locales –en nuestro caso, Epec– dispusieron aumentos diferenciales en el valor adicional de distribución (VAD), que es lo que cada empresa les cobra a sus clientes por llevarles la energía hasta sus domicilios.

Entre enero y marzo de 2017, Epec aumentó el VAD del MW/h en 593 pesos promedio, muy por encima del efecto esperado por el incremento de los precios estacionales y los costos de transporte, mientras que en el resto del país ese aumento no supera los $ 253 por MW/h, es decir que en Córdoba aumentó más del 134 por ciento que el promedio nacional.

Esa es la verdadera causa del brutal incremento en el costo de la energía que hoy angustia a los cordobeses, que pagan más del doble de lo que pagaban hasta hace pocos meses.

Ello, sumado a los aumentos dispuestos por Epec desde 2008 a la fecha, es lo que hace que hoy los cordobeses paguemos la energía más cara del país. Claramente, eso no es responsabilidad de la Nación sino del Gobierno provincial.

Más allá de la discriminación que sufrió nuestra provincia durante el kirchnerismo y de los subsidios con fines electoralistas que beneficiaron a Buenos Aires, y que este Gobierno está corrigiendo, la tarifa eléctrica en nuestra provincia acumula aumentos de alrededor de 700%, la mayoría de las veces dispuestos sin un respaldo técnico que lo justifique y por exclusiva decisión del Gobierno provincial.

Es irrefutable que dichos aumentos no tuvieron como finalidad financiar inversiones que mejoren el servicio, sino que fueron dispuestos para solventar el crónico déficit operativo de Epec.

De hecho, nunca se superaron los cortes, y cualquiera sabe que si se desea llevar a cabo un emprendimiento comercial, industrial o inmobiliario para generar empleo, se deben realizar por su propia cuenta las obras necesarias para poder contar con energía, ya que Epec no las hace, pese a cobrar la energía más cara del país.

Y, lo que es más grave, muchas veces quedó en situación de no poder afrontar los pagos de las facturas mensuales por la compra de energía al sistema interconectado nacional, debiendo endeudarse y comprometer la coparticipación para poder seguir funcionando.

Córdoba se debe un debate de fondo sobre el modelo de provincia que deseamos.

Infraestructura, inundaciones, gasoductos que demoran una eternidad, anuncios grandilocuentes y poco efectivos en la lucha contra la inseguridad, educación y salud cada vez más desiguales en su geografía, como si hubiese cordobeses de primera y de segunda.

La verdad sobre el costo energético que pagamos los cordobeses es el comienzo de las verdades que faltan sobre la provincia que debemos construir mirando hacia un futuro cercano.

Columna de Opinión de Mario Negri publicado en La Voz del Interior 

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